Miércoles de Ceniza
| 19 Febrero 2010
Este miércoles de ceniza y como si fuera manda, se anunciaba la segunda visita en menos de una semana del Presidente Felipe Calderón a Chihuahua, los titutlares anunciaban que esto demostraba el “empeño y la dedicación” del Gobierno Federal en atender el asunto de la seguridad en ese Estado.
Esta situación probablemente de respuesta a un número determinado de Mexicanos que piensan y hay hasta quienes opinan, como Denise Maerker que la sola presencia de los funcionarios de primer nivel, pondría orden en ese estado y se acabaría en gran parte la problemática. Pero hay otro sector, el que vive el problema, el que realmente esta desesperado ante la situación que no lo ve desde esta perspectiva. La situación en este Estado, no es diferente al que se vive en el resto de la República Mexicana.
En su visita Felipe Calderón, si fué vivo, se pudo dar cuenta de que su presencia misma entorpece los lineamientos trazados para salvaguardar la seguridad de este Estado y con las réplicas de varios ciudadanos que le señalaron la problemática, le sobra y le basta a las autoridades locales temas por atender.
Felipe no llega lúcido a estas giras de trabajo, porque en su propia casa se esta gestando una verdaddera revolución por la lucha del poder, y necesita afinar los oídos para saber quién es el gestor.
Mientras Calderón trata de afinar el oído, en pleno carnaval, le cayó el balde de agua de la renuncia a su partido político, de su Secretario de Gobernación, que de acuerdo con su declaración, eran motivos personales lo que le llevaban a tomar esta decisión.
Pero más tardó en negarlo que la sangre llegó al río, este Miércoles de Ceniza, el senador Fernando Gómez Morfín, en su calidad de secretario del Partido Blanquiazul y frente a 219 consejeros nacionales, desnudo a su Dirigente Nacional y al Secretario de Gobernación de una lucha encarnizada por ver quién le llevaba en bandeja de plata la cabeza del PRI, lucha en que los dos salieron decapitados. Gómez Morfín acusó al PRI de entablar una negociación con Gómez Mont que no le correspondía, reiterando también la falta de capacidad política de éste (el Secretario de Gobernación), para hacer funcionar dicha negociación.
Lo cierto es que en el rompimiento Mont-Nava, ya no hay quién le hable quedito al Felipe y lo “oriente” en sus decisiones, la confianza está perdida…
Queda claro entonces que para el Presidente, ya se le abrieron varios frentes y que tendrá que tomar determinaciones muy pronto en lo que va del primer trimestre del año, por un lado un México conflictuado por el asedio del Narco, la falta de operación de sus funcionarios y la corrupción imperante. Por otro, un País que se le cae en pedazos políticamente y que alejan cada vez más al PAN de los Pinos para una tercera oportunidad, un Partido que lo peor que se pudiera pensar es que se fuera pareciendo al PRI, pero peor aún, la lucha de sus hordas lo asemeja más al PRD.
Buen Miércoles de Ceniza le tocó vivir al Presidente Calderón…
